Saltar la navegación

Persistencia en el tiempo

¿Durante cuánto tiempo permanece el equipo base de trabajo?.

No hay una respuesta taxativa. Cambiar cada mes de grupo de trabajo tendría la ventaja de que a lo largo del año un alumno ha tenido que adecuarse a nueve equipos distintos de trabajo, lo que en principio resulta una opción interesante; pero, sin embargo, en un mes no da tiempo a familiarizarse y conocer a fondo a sus compañeros, a empatizar, a tener confianza.

Por otro lado, mantener al grupo base durante un curso completo presenta la ventaja de dar tiempo suficiente a los alumnos a acomodarse a sus compañeros; a llegar a un "estatus quo" de convivencia en el que se minimicen los problemas y estén claras las reglas. Sin embargo, esta temporalización empobrecería las oportunidades de cada alumno de explorar escenarios de convivencia con alumnos distintos.

El trimestre es una unidad temporal que concita las ventajas de mantener el grupo un plazo largo y las de diversificar las oportunidades de convivir con distintos compañeros.

Ahora bien: esta temporalización se refiere al equipo base de trabajo, es decir, al grupo que habitualmente funciona para la mayoría de las tareas escolares propuestas en estructuras cooperativas. Sin embargo, podemos también optar (y es conveniente) por equipos esporádicos, para tareas concretas. No sería disparatado mantener un mismo equipo de trabajo durante todo un curso, combinándolo con equipos esporádicos para tareas concretas. Esto permite al alumno ver cómo reaccionan otros compañeros en situaciones de trabajo compartido, obtener otras referencias de convivencia e interacción, sin renunciar a conocer con profundidad a los miembros de su equipo. Conviene, aunque solo fuera por contrastar la experiencia cotidiana de su forma de trabajar en el equipo base, proporcionar al alumno este tipo de agrupamientos esporádicos y circunstanciales.