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Presentación

Vivimos en un momento caracterizado por grandes cambios emergentes que afectan a nuestra relación con la información y con el conocimiento. Muchas de las rutinas escolares que venimos practicando han perdido su validez: el perfil el alumno el siglo XXI (el perfil de las necesidades específicas que se van a plantear en su vida adulta, tanto desde el punto de vista académico como persona y profesional) dista mucho del acerbo capacitador que venimos implementando en general en nuestras escuelas. Estamos en un momento en el que la velocidad de los cambios es tal que quizá nos impida darnos cuenta de su verdadera magnitud; un momento que, por tanto, exige una toma de decisiones valiente, comprometida y honesta (con respecto a proporcionar al alumno lo que sabemos que le resultará verdaderamente funcional en su futuro).

El problema de muchas de nuestras prácticas metodológicas es que obedecen a modas fugaces impllantadas en muchas ocasiones de la mano de pseudo expertos, cuyas razones profundas no llegamos a analizar. Carecemos, de esta forma, de un control sobre el alcance y validez de dichas metodologías; carecemos de un vector, de un sentido: nos falta el análisis realista del punto de partida en que nos encontramos (¿qué sentido tiene nuestro planteamiento escolar actual?), de una visión prospectiva que nos permita analizar las necesidades reales del alumno en un contexto de su relación con información y conocimiento que ha variado abrupta y disruptivamente. Carecemos, por tanto, de un control sobre los motivos de la implantación de una u otra metodología. Llegamos así a ser meros consumidores de la metodología más de moda en cada momento hombre, cuya implantación adolece de falta de rigor yr justificación,y generalmente tiene fecha de caducidad anterior a que hayamos podido experimentar sus posibles beneficios.

El trabajo cooperativo, objeto de estudio de este módulo, ni muchísimo menos es una metodología reciente: baste decir que gran parte de las dinámicas que vamos analizar propuestas de aula fueron formuladas en los años 70 y 80. Sin embargo, el trabajo cooperativo es la base cualquier otra metodología, un requisito "sine qua non" de la cualificación profesional de cualquier trabajador en desempeños de alta baja cualificación: trabajar en equipo, afrontar y revolver conflictos, tomar decisiones, saberse comunicar eficientemente, enseñar a otros, son factores críticos no suficientemente atendidos en los centros educativos. 

Por eso este módulo pretende proporcionar herramientas de aula muy concretas, específicas y fácilmente extrapolables ("usables"), pero también reflexionar sobre la necesidad del trabajo cooperativo. No se puede aspirar a recibir los frutos de trabajo cooperativo en un plazo corto (tendremos que reflexionar sobre el periodo a partir del cual el trabajo cooperativo empieza a dar sus mejores frutos...). Pensar lo contrario es alimentar una quimera. Necesitamos armarnos de argumentos sobre la validez de esta metodología, porque sólo así estaremos en disposición de poder afrontar un periodo seguramente nada sencillo de la vida de nuestro colegio en el que los cambios no produzca una satisfacción inmediata, y las frustraciones llevarán a amenazar nuestras expectativas. Sólo desde una confianza profunda en que merece la pena trabajar así podremos sobreponernos a estas amenazas y dificultades reales.

Reflexiona

Imagina esta hipótesis: el centro educativo que representas ha decidido suprimir la caligrafía tradicional de entre sus enseñanzas. Puedes imaginar la reacción de perplejidad de los padres: debes justificar el motivo de esta toma de decisiones en una reunión informativa...