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Estructura de trabajo cooperativa

El trabajo cooperativo puede estructurarse, desde el punto de vista del desarrollo de la actividad, con base a cuatro momentos:

1- identificación de preconceptos

En esta fase, se trata de conocer las ideas previas y conocimientos por parte del alumno. Como afirma David Ausubel,  “no se aprende nada  [realmente] nuevo: aprender es relacionar la nueva información con lo ya conocido”. Por tanto, es preciso evaluar los conocimientos de los alumnos para diseñar un ajuste respecto a la nueva información proporcionada.

Las actividades propias de esta fase son test, cuestionarios, debates, diálogos, tormentas de ideas, Philips 6-6, etc.

2- ruptura de esquemas cognitivos

Un sujeto no aprenderá si no es consciente de que con sus actuales esquemas cognitivos no puede resolver determinadas tareas, o entender procesos, hechos, acontecimientos… Para generar este desequilibrio cognitivo (mostrar al alumno lo precario de sus ideas), recurrimos a actividades como estudio de casos, anécdotas, noticias, propuesta de problemas, etc.

3- definición de estructuras de delimitación

En esta fase los alumnos reciben información sobre el alcance del aprendizaje: qué debe saber hacer al final de la unidad didáctica, proyecto, PBL, taller, etc.; para qué le puede servir (generando motivación y dotando al aprendizaje de funcionalidad y sentido); qué se le exigirá aprender…

Dedicar un tiempo suficiente a dotar de sentido la actividad, a aclarar qué se espera, y a activar los conocimientos previos de los alumnos, es un requisito indispensable para desarrollar una tarea de forma eficiente. Matrices de rúbrica, actividades destinadas a romper los esquemas previos de los alumnos (condición "sine qua non" para que el alumno sea receptivo a la nueva información, sin tratar de integrarla en sus anteriores esquemas cognitivos, por tanto de forma errónea), una tormenta de ideas sobre el tema para detectar preconceptos en los alumnos (y en su caso corregir posibles errores), etc., son actividades imprescindibles dentro de esta fase de ACTIVACIÓN.

Algunas posibilidades en esta fase pueden ser puesta en común en gran grupo sobre el tema que se tratará, análisis de propuesta de trabajo, corrección de tareas anteriores por parejas, parejas de discusión, frase-titular (diseñar una frase con estilo de titular periodístico para referirse al tema tratado), interpretar datos, comentar un mapa conceptual, detectar errores (o proponer errores), hacer preguntas, bits lógicos de inteligencia, ejemplos de resolución de problemas, mapas conceptuales y otros organizadores gráficos, etc.

Por otra parte, como estructuras de refuerzo y acompañamiento cognitivo, damos a los alumnos herramientas como check-list, matrices de rúbrica, escalas de estimación, descriptores de las tareas que debe realizar, etc., logrando que el alumno conozca qué estándares debe alcanzar.

4- núcleos cognitivos

En esta fase se proporciona al alumno la información “ad hoc”, mesurada y suficiente (“perlas de aprendizaje”), que específicamente necesita para mejorar sus esquemas cognitivos. 

Debemos tener al respecto en cuenta el tiempo de atención útil, que puede cifrarse entre 10 (primaria) y 15 minutos (secundaria). Las estrategias pueden ser variadas, desde la exposición simple, la exposición con toma de apuntes compartida (veremos en el siguiente epígrafe del curso), parada de tres minutos (otra dinámica que veremos posteriormente), visionado de audiovisuales o consulta de otros materiales, parejas de lectura, parejas de resolución, Jigsaw (ver el cuarto epígrafe), Puzzle, etc.

5- reconstrucción de esquemas cognitivos

En esta fase el alumno, aplicando a distintos contextos de resolución la información aprendida, la interioriza, reformulando sus esquemas cognitivos.

El tipo de actividades es muy variado: estrategias simples y complejas de aprendizaje cooperativo como lápices al centro, sombrero de cuatro picos, 1.-2-4, construir un glosario, Proyectos de Trabajo (incluyendo WebQuest), folio giratorio, actividades de gamificacion e interacción, debates, puesta en común, PBL, informes; ensayos; resolución de problemas… Respecto a las actividades cooperativas mencionadas, nos remitimos de nuevos  a los dos siguientes epígrafes.

6- interconexión de esquemas cognitivos

Se pretende que el alumno relacione lo que acaba de aprender con otros aprendizajes previos, reflexiones sobre la utilidad de lo que sabe, haga nuevas propuestas de aprendizaje, saque conclusiones, identifique las dificultades, evalúe su actual nivel de aprendizaje (y, en su caso, diseñe estrategias para compensar sus deficiencias).

Nota

Ferreiro Gravie afirma que

"El alumno nunca parte de cero al aprender algo nuevo, pues siempre tiene cierta información, alguna vivencia anterior o punto de referencia relacionado con el tema, o almenos intuye o se imagina algo al respecto.

A ese conjunto imperfecto y no estructurado de información, vivencias, puntos de referencia e intuición o fantasía se le conoce como conocimiento previo, y es necesario despertarlo, refrescarlo, para construir el nuevo a partir de él. En tal sentido, las estrategias de activación constituyen el recurso didáctico que nos permite crear las condiciones para iniciar el proceso de adquisición nombrado aprendizaje. [...]

Los alumnos aprenden en la medida en que están orientados. La orientación es una condición imprescindible para comprender. Las estrategias de orientación de la atención (o de la comprensión, como también se les llama) tienen –como su nombre lo indica– la finalidad de llamar la atención de los escolares sobre lo que se aprende, cómo se aprende, y los resultados o logros por alcanzar, para conseguir que en cada uno se estructure su conocimiento."

Por su parte, Ausubel afirma que

"La nueva información sólo adquiere sentido si puede incorporarse en alguna estructura de conocimiento ya existente. Los profesores deben, por tanto, organizar las estructuras de conocimiento para sus estudiantes, presentarlas ante ellos de forma clara y precisa, y relacionarlas con estructuras adquiridas previamente."